Cómo empezar en el porno en España

Ninguna de las preguntas que te haces es tonta, y casi ninguna se responde en internet sin que alguien intente venderte algo. Aquí está todo lo que hay que saber antes del primer rodaje en España.

Lo único que no se negocia: 18 años cumplidos y un documento original

En España, grabar contenido sexual explícito con alguien menor de 18 años es un delito grave, tipificado en el artículo 189 del Código Penal, y no hay consentimiento ni permiso paterno que lo cambie. Por eso toda productora seria te pedirá el DNI o el pasaporte en original el día del rodaje, y hará una copia.

No es desconfianza hacia ti: es lo que exigen las plataformas donde se publica el contenido, y lo que protege legalmente a quien graba. Una productora que no te pida el documento no te está haciendo un favor. Te está diciendo que tampoco se lo pide a las demás.

Si una persona te ofrece grabar sin ver tu documento, o te propone empezar antes de cumplir los 18, la respuesta correcta es no, y la conversación se acaba ahí.

Decide qué aceptas antes de que alguien te lo pregunte

La conversación más importante ocurre antes del rodaje, no durante. Si llegas al set sin haber decidido, decidirás con prisa, con gente mirando y con la sensación de estar quedando mal. Ese es exactamente el momento en el que la gente acepta cosas que luego no quería.

Siéntate una tarde y escribe tu lista. No tiene que ser definitiva ni coherente ni justificarse ante nadie: es tuya, y cambiará con el tiempo. Estas son las preguntas que hay que responder:

  • Qué prácticas aceptas y cuáles no, una por una.
  • Con quién: solo escenas en solitario, con mujeres, con hombres, en grupo.
  • Si aceptas que se te vea la cara, o solo el cuerpo.
  • Dónde se puede publicar: plataformas de pago, redes abiertas, DVD, territorios.
  • Si aceptas viajar a otra ciudad, y quién paga el viaje.
  • Tu tarifa mínima, por tipo de escena.

Esa lista se pone por escrito en el contrato con la productora, y lo que no está en la lista no se graba. Cambiar de opinión durante el rodaje también es tuyo: el consentimiento se puede retirar en cualquier momento, y una producción seria para la cámara sin discutirlo.

El dinero: cómo se cobra de verdad

Se cobra por escena, no por hora, y el importe se acuerda por escrito antes del rodaje. La cifra que te digan de palabra no vale nada si no está en el contrato junto con el contenido, el lugar y la fecha.

La mayoría de las modelos trabajan como autónomas y emiten factura a la productora. Eso significa darse de alta en Hacienda y en el régimen de autónomos, y que la cantidad que acordáis no es la que llega a tu cuenta: a la base se le suma el IVA, que tú ingresas después, y se le puede restar una retención de IRPF que la productora adelanta a Hacienda en tu nombre.

La retención habitual en actividades profesionales es del 15 %, y del 7 % durante el año de alta y los dos siguientes, pero el epígrafe exacto bajo el que te des de alta lo decide un gestor mirando tu caso. Cuesta poco y te ahorra sorpresas en la primera declaración.

  • Pregunta siempre si el importe acordado es bruto o neto, y déjalo escrito.
  • Los gastos de viaje y alojamiento se acuerdan aparte del caché, nunca «incluidos» sin cifra.
  • Las escenas extra, las fotos y los contenidos para redes se pagan aparte. Si no se han acordado, no se graban.
  • Cobrar en efectivo sin factura te deja sin prueba de nada el día que haya un problema.

Las pruebas de ITS

Casi todas las producciones piden pruebas recientes, de menos de catorce días, y tú deberías poder ver las de las demás personas del rodaje, igual de recientes. Es una exigencia mutua, no un trámite que se te impone a ti.

El panel habitual es VIH, sífilis, hepatitis B y C, y clamidia y gonorrea en orina y en garganta. La muestra de garganta hay que pedirla expresamente: no siempre se hace por defecto, y es justo la que más se olvida.

En la sanidad pública son gratuitas y anónimas:

  • Valencia: CIPS, cita por teléfono en el 900 70 20 20.
  • Barcelona: Drassanes Exprés, cita online en vhc.cat/pacientsdrassanes. Las citas se abren a las 19.00, de lunes a viernes.
  • Madrid: Centro Sandoval, calle Sandoval 7, sin cita previa.

Si no consigues cita a tiempo, los laboratorios privados hacen el panel completo por algo más de cien euros, con resultado en menos de una semana. Pide también la muestra de garganta, que no siempre viene incluida.

Tu imagen, y hasta cuándo

El contrato no solo dice lo que grabas: dice quién puede usarlo, dónde y durante cuánto tiempo. Es la parte que casi nadie lee y la que más pesa cinco años después. Una cesión «mundial, perpetua y para cualquier medio» es una frase corriente en el sector, y significa exactamente lo que dice.

En España el derecho a la propia imagen está protegido por la Ley Orgánica 1/1982. El consentimiento para usar tu imagen tiene que ser expreso, y su artículo 2.3 permite revocarlo, aunque quien lo revoca debe indemnizar los daños que cause. No es un botón de borrado, pero tampoco es una puerta cerrada: si algún día quieres salir, hay un camino jurídico, y conviene saberlo antes de firmar y no después.

Un nombre artístico distinto del legal es lo normal y no complica nada: firmas con tu nombre real y trabajas con el otro.

Dónde se encuentran los rodajes

Hay tres caminos, y conviene conocer los tres antes de elegir.

Escribir directamente a las productoras funciona, pero negocias sola, sin saber lo que se paga normalmente ni cómo es esa gente en un set. Trabajar por tu cuenta como creadora te da control total y ningún intermediario, a cambio de que la parte comercial sea entera tuya. Y están las agencias de representación, que reciben los encargos, filtran quién los hace, negocian las condiciones y cobran una comisión sobre el booking.

Sea cual sea el camino, hay una regla que no falla: nadie serio te cobra por trabajar. Ni por «entrar en la agencia», ni por un book, ni por un casting, ni por una formación. El dinero va de la producción hacia ti, nunca al revés.

Un casting de pago, una «tasa de inscripción» o un book que hay que pagar por adelantado son las tres señales que se repiten en casi todas las estafas del sector.

Empezar sin experiencia

No hace falta experiencia, ni book profesional, ni cuerpo de portada. Hay demanda constante de caras nuevas, y una buena parte de las modelos que trabajan hoy en España empezaron con un móvil y unas fotos con luz de ventana.

Lo que sí importa es llegar informada, con tus límites escritos y con la costumbre de no decidir nada con prisa. Eso se nota desde el primer correo, y cambia por completo el trato que recibes.

Preguntas frecuentes

¿Necesito experiencia previa para empezar?

No. La mayoría de las productoras buscan caras nuevas de forma constante, y muchas prefieren trabajar con alguien sin experiencia. Lo que se pide es ser mayor de edad, tener el documento original y saber qué aceptas y qué no.

¿Tengo que darme de alta como autónoma?

Si vas a facturar de forma habitual, sí: alta en Hacienda y en el régimen de autónomos. Un gestor lo resuelve en una gestión y te dice bajo qué epígrafe corresponde darte de alta según tu caso.

¿Puedo trabajar con un nombre artístico?

Sí, y es lo habitual. El contrato se firma con tu nombre legal, y el contenido se publica con el nombre artístico que elijas.

¿Puedo arrepentirme después de grabar?

Durante el rodaje puedes parar en cualquier momento, sin dar explicaciones. Después, el contenido está cedido según lo que firmaste, aunque la Ley Orgánica 1/1982 permite revocar el consentimiento sobre tu imagen indemnizando los daños causados. Por eso la parte del contrato que habla de usos y plazos es la que hay que leer con más calma.

¿Cuánto se cobra por una escena en España?

Depende del tipo de escena, de la productora, de los derechos que cede y de si hay viaje. No hay tarifas publicadas en el sector, y por eso conviene fijar tu mínimo antes de la primera conversación en lugar de improvisar sobre la marcha.

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